VARGAS BLUES BAND-HEAVY CITY BLUES

Algunos llevábamos tiempo pidiéndole a Javier un disco en el que diera rienda suelta a todas aquellas primeras influencias con las que se formó como músico, las del nacimiento del rock duro a finales de los 60 y primeros 70. Eso es precisamente ‘Heavy City Blues’, un álbum donde, sin perder sus raíces, el madrileño colinda con el sonido del heavy rock más primigenio: Cream, Hendrix, Zeppelin…y claro, Carmine Appice (Vanilla Fudge, Cactus, Beck, Bogert & Appice), batería perteneciente a aquella gloriosa generación, encantado de la vida aportando su poderosa pegada en el disco.

“Shake Baby Shake” lo abre y nos da la medida de hasta dónde puede llegar el nuevo sonido de la Vargas Blues Band, con un penetrante riff principal, diversas partes todas ellas concisas y relevantes, sin divagar innecesariamente, un solo de guitar hero metalero que te sorprenderá, y mucho ataque en una voz, la de Bobby Alexander, de tonalidades graves. Grave también es el puente de un “Rock’n’Roll Circus” donde Javier y Bobby pasan mucho tiempo montados en las mismas melodías.

Muy elegante resulta “Searching For Love”, que especialmente por el estribillo, podría perfectamente haber salido de las cabezas de Mick Ralphs y Paul Rodgers; Paul Shortino (King Kobra), cantante en algunos de los temas del álbum, tiene un timbre distinto al del frontman de Free y Bad Company, pero los giros en su voz le delatan. Muy reseñable también el trabajo al Hammond B3 de JT Garrete.

La base electrónica que precede al instrumental “Back To My Roots” despista, pues cuando verdaderamente arranca, observamos que estamos ante el blues más blues de todo el trabajo, sobre todo en cuanto al sentimiento de melancolía se refiere.

Tras la jubilación de Dan McCafferty y el futuro incierto que se le presenta a Nazareth por delante, el “Love Hurts” de la Vargas cobra un nuevo valor. Le han introducido además otros arreglos, empezando por el inicio de guitarra, lo cual se agradece tratándose, como se trata, de una versión de una versión (The Everly Brothers fueron los primeros en presentársela al mundo, pero tampoco era de su autoría).

Con “Hush Don’t Cry” nos sumimos en otra bacanal guitarrera hasta que, para ir despidiéndola, se quedan enganchados en una nota dándole paso a la armónica; ésta vuelve a emerger con fuerza, pero esta vez desde el comienzo, en “Don’t Step Over Me”, el corte donde mejor se aprecia que blues y rock son padre e hijo. Entre medias queda “Sin City”, de desbocadas digitaciones a las que Javier nos tiene poco acostumbrados y otro de los temas más indómitos de ‘Heavy City Blues’.
Entre Cream y Hendrix está “Banker Blues”, con abundante wah-wah y caídas en el acorde Mi séptima dominante con novena aumentada, por siempre asociado al guitarrista de Seattle.

Extrañamente, la voz levemente nasal de “Rolling In Trance” se asemeja a la de Axl Rose en “Bad Obsession”, uno de los temas más bluesy de Guns N’ Roses. Con aires tejanos y nervio psychobilly (así de “punkie” es) irrumpe el cierre “Anaconda Style”, segunda pieza instrumental del disco con Carmine llevando un tremendo ritmo basado en caja y Javier tirando de efectos.

¿Eres seguidor de la Vargas Blues Band? Te encantará esta nueva faceta de Javier. ¿Nunca te ha llamado la atención el blues porque solo te va la música dura? ‘Heavy City Blues’ te reconciliará con el género.

Juan Destroyer